marzo 13, 2008

Vidas ParaLeLas

A quienes quiero y hoy están lejos
No hay mayor tesoro que conocer personas realmente interesantes y tan especiales que se quedan grabadas en la memoria aun habiendo compartido muy poco. De hecho, aquello que las distingue de cualquier otro conocido es ese momento del cual se recuerda cada frase, cada palabra, cada sonido y cada gesto.

La delicia de ser escuchado es algo que no se experimenta con cualquiera, porque no todo el mundo se conecta en un instante que puede durar siglos en tan solo un segundo. Es esa capacidad de envolverse en las mismas ideas, pensamientos, latidos y miradas lo que resulta realmente inolvidable.

Almas muy parecidas en el fondo, pero con vidas y visiones tan distintas, nunca pensarían en permanecer juntas más allá de aquel momento, porque dejaría de ser especial, ya no sería auténtico y comenzarían a buscar excusas para volver a hacer contacto.

Surgen preguntas y, de vez en cuando, respuestas que es mejor no afrontar, porque la curiosidad acecha tratando de acabar con la incertidumbre y alarmando a la fantasía que puede salpicarse de realidad y opacar algunos sueños… que solo Dios sabrá si serán.

Debe ser que la distancia es la nueva encargada de mantener este mundo en orden y colocar a cada quien con cada cual para evitar desastres emocionales. Que las almas fugaces tarden cada vez en más en ser encontradas y hacer el viaje mucho más largo e interesante.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

"...Algunas personas vienen a nuestras vidas, dejan huellas y entonces nunca son las mismas..."